El balotaje del 19 de octubre enfrentará a Rodrigo Paz, representante de la renovación política, y a Jorge “Tuto” Quiroga, exmandatario que apela a su experiencia de gobierno.
LA PAZ.- Bolivia vivirá un balotaje decisivo el próximo 19 de octubre, luego de que ningún candidato alcanzara la mayoría absoluta en la primera vuelta. Los resultados preliminares ubican al senador Rodrigo Paz Pereira en primer lugar con alrededor del 32 % de los votos, seguido del expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, con cerca del 27 %.
Resultados en Europa y en Italia
El voto en el exterior fue determinante. En Europa, y particularmente en Italia, donde reside una importante comunidad boliviana, Rodrigo Paz logró un apoyo mayoritario, superando a Quiroga por varios puntos porcentuales. Este resultado refleja la inclinación de los migrantes hacia propuestas de renovación y apertura generacional.
Rodrigo Paz Pereira: la voz de una nueva generación
Hijo del histórico líder Jaime Paz Zamora, Rodrigo Paz se ha convertido en una figura emergente con un discurso centrado en la modernización del Estado, el consenso y la apertura política. Su ascenso en los últimos meses lo posicionó como referente de quienes buscan un cambio en el rumbo del país.
Jorge “Tuto” Quiroga: experiencia y trayectoria
Presidente de Bolivia entre 2001 y 2002, Quiroga regresa a la contienda electoral con un mensaje basado en la experiencia, la estabilidad y la proyección internacional. Su candidatura apela a sectores que valoran la gestión técnica y la trayectoria institucional.
Un balotaje con dos visiones opuestas
El 19 de octubre, Bolivia elegirá entre dos proyectos distintos: la renovación representada por Paz y la experiencia encarnada por Quiroga. La definición dependerá del voto indeciso, de las alianzas políticas y de los casi 20 % de sufragios nulos promovidos por el expresidente Evo Morales.
Una cita que marcará el rumbo político
Más allá de elegir presidente, la segunda vuelta será una prueba de la capacidad del país para cerrar un ciclo político y abrir otro. El voto del exterior, particularmente en Europa e Italia, podría ser un factor clave en el desenlace final.