18 de octubre | Día Mundial de la Menopausia: una fecha para crear conciencia sobre los dolores persistentes y la importancia de cuidar la salud femenina.
La transición hacia la menopausia suele comenzar entre los 45 y los 55 años, aunque algunas mujeres pueden experimentar cambios antes. La menopausia se confirma cuando han transcurrido 12 meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que lo explique. En muchos casos ocurre alrededor de los 51 años. Durante la perimenopausia, la etapa de transición, pueden aparecer cambios en el ciclo menstrual, sofocos, alteraciones del sueño y molestias musculares o articulares. Cada mujer vive este proceso de manera diferente.
Un dolor que persiste durante meses, una migraña que aparece con mayor frecuencia o unas articulaciones doloridas que interrumpen el sueño. Para algunas mujeres, la transición a la menopausia también puede estar acompañada de molestias que afectan al trabajo, las relaciones personales y la vida cotidiana.
En ocasiones, después de varias consultas médicas, algunas mujeres sienten que sus síntomas se atribuyen simplemente a la edad. Sin embargo, aunque determinados dolores musculares y articulares pueden coincidir con la menopausia, no todos tienen necesariamente un origen hormonal.
El dolor persistente no es un destino que debamos aceptar sin buscar respuestas.
Con motivo del Día Mundial de la Menopausia, el 18 de octubre, es importante promover la información, el autocuidado y el acceso a una atención sanitaria adecuada. Estos cinco consejos pueden ayudar a las mujeres a comprender mejor esta etapa y a cuidar su bienestar.
1. No ignores los dolores que persisten
Las molestias articulares, los dolores de espalda o las cefaleas recurrentes pueden tener diferentes causas. Si un dolor dura semanas, empeora o limita tus actividades cotidianas, consulta con un profesional sanitario.
Anotar cuándo aparece, cuánto dura y qué situaciones lo empeoran puede ayudar al médico a evaluar los síntomas.
No atribuyas automáticamente todas las molestias a la menopausia: es importante identificar su causa.
2. Cuida tu descanso y presta atención al sueño
Los sofocos y los sudores nocturnos pueden interrumpir el descanso. Dormir mal también puede aumentar la sensación de cansancio y hacer más difícil afrontar las molestias físicas.
Intenta mantener horarios regulares, procura que el dormitorio tenga una temperatura agradable y limita las bebidas estimulantes por la tarde si afectan a tu sueño.
Si el insomnio persiste o interfiere con tu vida diaria, solicita orientación médica.

3. Mantente activa y cuida tus músculos y huesos
La actividad física adaptada a tus condiciones puede contribuir a mantener la fuerza muscular, la movilidad y la salud ósea.
Caminar, realizar ejercicios de fuerza adecuados y practicar actividades que mejoren el equilibrio son opciones que puedes valorar según tus necesidades.
Acompaña el ejercicio con una alimentación variada y equilibrada, que aporte suficiente calcio y proteínas, y consulta con un profesional si tienes dudas sobre tus necesidades nutricionales.

4. Habla sin vergüenza de las molestias íntimas y emocionales
La sequedad vaginal, el ardor y el dolor durante las relaciones sexuales pueden aparecer durante la transición menopáusica. Existen opciones para aliviar estas molestias, como los hidratantes y lubricantes vaginales o, cuando están indicados, determinados tratamientos médicos.
Los cambios en el sueño y el estado de ánimo también merecen atención. Hablar con una persona de confianza y consultar con un profesional cuando los síntomas afectan al bienestar puede marcar una diferencia.
La salud íntima y emocional forma parte de la salud integral de la mujer.

5. Infórmate antes de iniciar un tratamiento
No todas las mujeres necesitan el mismo tratamiento. La terapia hormonal de la menopausia puede ser eficaz para determinados síntomas, especialmente los sofocos y los sudores nocturnos, pero no es una solución universal para todos los dolores.
Existen también alternativas no hormonales, según el síntoma y las circunstancias de cada persona.
Antes de tomar hormonas, suplementos o productos anunciados para la menopausia, consulta con un profesional sanitario que pueda valorar tus antecedentes, tus síntomas y los posibles beneficios y riesgos.
¿Cuándo debes consultar al médico?
No esperes a que las molestias se vuelvan insoportables. Busca atención sanitaria si el dolor persiste, empeora, altera tu sueño o limita tus actividades.
También es importante consultar si aparece cualquier sangrado vaginal después de doce meses consecutivos sin menstruación, ya que requiere evaluación médica, aunque sea leve.
Una etapa que merece información, respeto y atención
La menopausia es una etapa natural de la vida, pero eso no significa que las mujeres deban resignarse a vivir con dolor o malestar sin recibir ayuda.
Informarse, escuchar al propio cuerpo y consultar a tiempo son pasos importantes para cuidar la salud física y emocional.
Este 18 de octubre, el mensaje es claro: no normalices el dolor, no tengas vergüenza de hablar de tus síntomas y recuerda que mereces recibir atención sanitaria adecuada.
Desde Visión Latina, promovemos la información y la concienciación sobre la salud femenina para que cada mujer pueda afrontar esta etapa con mayor conocimiento, confianza y bienestar.
Menopausia en Italia: dónde pueden acudir las mujeres para recibir ayuda
En Italia, las mujeres que atraviesan la perimenopausia o la menopausia pueden acudir a su médico de cabecera (medico di medicina generale) o solicitar una consulta ginecológica para hablar de los síntomas que experimentan, especialmente si los dolores persisten, el sueño se altera o las molestias afectan a su vida cotidiana.
El consultorio familiare es otro recurso importante del sistema sanitario italiano. Estos servicios ofrecen atención y orientación en materia de salud femenina, según las prestaciones disponibles en cada centro. Las mujeres pueden consultar en su ASL local cómo acceder a ellos y qué servicios ofrecen.
También es importante recordar que las mujeres migrantes pueden solicitar información sobre sus derechos de acceso a la atención sanitaria. Las modalidades de asistencia dependen de su situación administrativa y de la cobertura sanitaria que tengan.
Para quienes viven en Génova y en Liguria, el primer paso puede ser consultar con su médico de cabecera o con la ASL de referencia para conocer los servicios ginecológicos y los consultorios familiares disponibles en su zona.
La menopausia no debe vivirse en silencio ni con la sensación de que el dolor es una consecuencia inevitable de cumplir años. Pedir orientación sanitaria, conocer los recursos disponibles y hablar abiertamente de los síntomas son pasos fundamentales para cuidar la salud femenina.